Afrontar una entrevista de trabajo

Cuando se nos presenta la oportunidad de acudir a una entrevista laboral pasan por nuestra cabeza cientos de inseguridades que en muchas ocasiones no nos dejan ser nosotros mismos al 100% y nos impiden mostrar nuestra valía para ese puesto de trabajo.  Para evitar que esto nos ocurra, vamos a tratar algunas ideas que debemos tener en cuenta para afrontar con éxito esta situación: cómo vestirnos, cómo actuar, qué decir…

En primer lugar, previamente a la entrevista haremos frente a una fase en la que debemos prepararnos para obtener el resultado esperado:

1. Es el momento de informarnos sobre la empresa, a qué se dedica, cómo lo hace, cuál es el perfil de sus trabajadores, qué busca… Una búsqueda en su página web nos dará la información que necesitamos y con ella estaremos preparados para cualquier pregunta que nos hagan al respecto.

2. Debemos ofrecer una buena imagen personal, profesional y acorde a la situación. Si nos sentimos cómodos con nuestra imagen, nos sentiremos seguros de nosotros mismos lo que nos ayudará a superar esta entrevista con éxito, por lo que una vez que has obtenido la información de la empresa deberás elegir un atuendo que sea acorde a ésta, formal, y fiel a tu estilo. Lo más adecuado para el hombre es que vaya vestido con traje, camisa, zapatos y corbata. La etiqueta femenina es más amplia y por tanto acepta una mayor variedad, pero si dudas con la vestimenta puedes optar por un traje clásico de pantalón o falda, camisa y americana. Evita los complementos innecesarios y utiliza un maquillaje sencillo.

3. Nadie te conoce mejor que tu mismo. Piensa en aquellas virtudes y puntos fuertes que sabes que posees y poténcialos, incluso practica en casa tus respuestas a posibles preguntas que sabes que pueden hacerte.

Una vez que hemos realizado este ejercicio previo ya tenemos parte del trabajo conseguido, ahora tan sólo hace falta ponerlo en práctica:

1. El día de la entrevista intenta mantener tus nervios a rajatabla, elimina los pensamientos negativos, piensa que eres capaz de conseguir el puesto y utiliza tu imagen, como hemos dicho, para ganar seguridad en ti mismo y ayudarte en esta tarea.

2. Lleva un curriculum impreso para entregárselo al entrevistador. Debes conocerlo a la perfección para responder sin dudas a las preguntas que puedan hacerte sobre él.

3. Tus gestos deben decir lo mismo que tus palabras. Adopta una postura cómoda, mira a tu entrevistador a los ojos y sobre todo sonríe, te ayudará a mostrarte natural y sencillo y darás una muy buena impresión.

4. La mejor manera de no transmitir nerviosismo es evitar gesticular en exceso. Habla despacio y con tranquilidad y contesta de manera breve y concreta.

5. No te olvides de que lo más importante es mostrar lo apto que eres para el puesto de trabajo así que cuando te pregunten sobre ti mismo explica con claridad tu formación y experiencia y los resultados que has obtenido en otros puestos de trabajo o con tus estudios. Estate atento a las preguntas y se educado en tus respuestas.

Consejos entrevista

Fuente de la imagen: http://www.forbesmagazine.es/actualidad-noticia-detalle.php?codigo=109

¡¡Mucha suerte y a por todas!!

Importancia y claves de la imagen personal

En el mundo que nos rodea, tanto en el ámbito laboral como social, la imagen personal es fundamental para transmitir credibilidad y lograr nuestros objetivos, porque es ésta la que influye directamente en cómo nos ven los demás y en la percepción que tienen sobre nosotros. Es por ello que debemos potenciar nuestra mejor imagen, y por eso queremos daros algunas claves que nosotras tenemos muy en cuenta en la imagen de una persona. Pero en primer lugar, debemos conocer que es lo que se entiende por imagen personal. Para nosotras es aquello que nos ayuda a transmitir quiénes somos, lo qué nos gusta y lo qué no, y cómo queremos relacionarnos con el mundo. Es nuestra carta de presentación, lo que mostramos a las personas de nuestro entorno y a las que no conocemos.

Para que nuestra imagen personal sea adecuada, debemos lograr que exista coherencia entre los factores que la componen: nuestra presencia y nuestra comunicación verbal y no verbal. Estos aspectos forman parte de nuestro estilo, que será el que marque nuestra forma de vestir, de hablar, de comportarnos…

Como norma general, debemos tener en cuenta que nuestra presencia debe ser acorde a nuestra forma de ser, ya que será nuestra manera de mostrarnos ante los demás. En el ámbito laboral lo más adecuado es utilizar una indumentaria formal, que se adapte a cada ocasión y a las personas que en ella participen. En este ámbito debemos utilizar ropa con la que nos sintamos cómodos y seguros de nosotros mismos.

Para conseguir una buena presencia podemos utilizar también un recurso que nunca falla: la sonrisa. Nos abrirá muchísimas puertas, y nos ayudará a mostrar nuestros buenos modales y cortesía con las personas que nos rodean. Además de esto, como normal general, debemos ser bien agradecidos y educados, y mostrar una actitud abierta y con ganas de aprender de los demás, que nos facilitará mantener relaciones más sencillas y fructíferas.

Ya solo nos falta coordinar estos aspectos con nuestra forma de hablar y expresarnos. Debemos mostrar naturalidad en las palabras que utilicemos y en nuestras expresiones, en ocasiones es mejor utilizar palabras sencillas en lugar de otras que pueden ser más complejas o cultas que lejos de mostrar nuestra elegancia, nos pueden dejar en evidencia. Por ello ¡¡sé tu mismo!!

“La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito” Ralph Waldo Emerson

Imagen personal

Fuente de la fotografía: http://alcanzaloconsulting.es/blog/

Cuando un Papa renuncia

Protocolo, eventos y relaciones públicas.

Menuda noticia nos hemos llevado hoy con la dimisión de Benedicto XVI quien por razones de salud, renuncia a su “puesto” como jerarca de la Iglesia Católica a partir del 28 de febrero.

Todo el sustento “legal” se encuentra especificado en el derecho canónico, asi como tambien en la constitución Universi Dominici gregis, de Juan Pa­blo ( anexo ligas de ambos documentos IIhttp://www.vatican.va/archive/ESL0020/_INDEX.HTM  y dspace.unav.es/dspace/bitstream/10171/…/1/IC_XXXVI-72_09.pd  )donde no hay nada que impida que Benedicto XVI renuncie a su cargo siempre y cuando sea por voluntad y no sujeta a ninguna condicionante.

¿Que seguirá ahora?

  1. Se hace publica la renuncia.
  2. Se convoca al colegio de Cardenales, aquellos que pueden votar, quienes deberán  reunirse, después del 28 de febrero, en plazo máximo de 20 días.
  3. En cónclave, igual que como han sido elegidos los últimos Papas, votan por el candidato ideal ( que al igual que la política  hay grupos al interior, por eso, puede ser complicado y tardado elegir).
  4. Los cardenales no pueden votar…

Ver la entrada original 114 palabras más

Comunicación no verbal

En el mundo del protocolo  y de la organización de eventos y actos es fundamental tener en cuenta la comunicación, tanto la comunicación verbal que generamos a través de nuestras palabras, como la comunicación no verbal, aquella que transmitimos a través de gestos, posturas, expresiones… y que en algunas ocasiones, como se suele decir, nos juega “malas pasadas”.

En una entrada anterior os dábamos algunas claves para intentar hacer frente al temor a hablar en público, y una vez que hemos tenido en cuenta esas claves, debemos conocer también algunas técnicas para poder manejar el lenguaje no verbal y así mostrar naturalidad y seguridad, aspectos muy importantes en el día a día y que pueden ser de gran utilidad cuando tengamos que dar una charla o discurso.

Los recursos que se deben tener en cuenta son:

  • El contacto visual: Los ojos son el elemento más expresivo de la cara por lo que tenemos que intentar mantener contacto visual con aquella persona o personas a las que nos estemos dirigiendo. Sin embargo, el contacto visual no debe ser forzado, mirando directamente a los ojos durante largos periodos de tiempo, si no que se aconseja, en el caso de que sea un auditorio, mirar sucesivamente a diferentes personas de la sala durante 3 y 6 segundos.
  • El gesto: La mayor parte de los gestos que realizamos son inconscientes por lo que lo más importante es transmitir naturalidad a través de ellos. Deben ser gestos enérgicos y entusiastas cuando se quiera hacer énfasis en alguna parte de la charla o conversación. Deben evitarse los tics nerviosos y los gestos bruscos.

Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los gestos se realizan con las manos, la cabeza y las expresiones faciales:

– Las manos deben colocarse a ambos lados del cuerpo con naturalidad.

– La cabeza ha de mantenerse erguida para mostrar seguridad, y tener en cuenta que hay ciertos movimientos de la cabeza que pueden contradecir lo que estamos diciendo.

– Las expresiones faciales son muy importantes porque también pueden aceptar o negar lo que estamos diciendo, por lo que debemos transmitir sencillez y tranquilidad y siempre mostrar una sonrisa que será la que nos ayude a sentirnos mejor y a conectar con las personas a las que nos estemos dirigiendo.

  • La postura: Se refiere a como se mantiene el cuerpo cuando estamos de pie, sentados, andando… de modo que expresan el estado emocional de la persona.

Si estamos de pie lo más adecuado es estar erguido, recto, pero no rígido. Los pies deben estar un poco separados, y los brazos, como hemos dicho, a ambos lados del cuerpo de manera natural. En el caso de que nos movamos, o estemos andando, lo mejor es andar seguro, relajado y con sencillez.

Si estamos sentados, al igual que en el caso anterior, debemos mantener el cuerpo recto, y evitar tics como cruzar y descruzar constantemente las piernas para no transmitir nerviosismo.

Como resumen, la idea fundamental y más importante es la naturalidad, mostrarnos seguros de nosotros mismos, sencillos y cómodos con lo que estamos haciendo, de este modo el nerviosismo se reducirá y encontraremos la postura más adecuada para nosotros.

¡Prueba algunas de estas técnicas a ver si te funcionan!

Pánico a hablar en público

Como bienvenida a este año nuevo 2013 decir que os deseamos lo mejor para esta nueva etapa:  mucho amor, salud y trabajo en todo lo posible. Por ello queremos estrenarnos y regalaros  una entrada que puede ser bastante útil para todos, porque no sólo se puede aplicar al mundo de los eventos, si no también a la vida cotidiana y al mundo laboral: el pánico a hablar en público.

¿Sabías que el pánico escénico o miedo a hablar en público es uno de los peores y más frecuentes temores que afectan a la gente por delante del miedo a las alturas incluso el miedo a la muerte? Por lo tanto debemos asumirlo como algo normal que afecta a cualquiera incluso a los más expertos.  Lo mejor para superarlo es reconocer el problema, familiarizarnos con nuestras reacciones físicas y psicológicas  y enfrentarlas.

Síntomas físicos del miedo a hablar en público: agitación nerviosa, temblores, cosquilleo en extremidades, sequedad de boca, exceso de sudor, corazón a mil y molestias de estómago. Lo que normalmente incrementa estos nervios es que el comunicador se pone en lo peor imaginándose situaciones imprevistas y se exige demasiado perfeccionismo.

¿Como acabar con esos síntomas del miedo a hablar en público? Te proponemos siete claves esenciales para luchar contra este temor:

  1. Reconoce la situación, identifica ese problema psicológico que te está bloqueando, familiarizate con el y transformalo en algo normal y cotidiano quitándole importancia.
  2. No hace falta hacerlo “perfectísimo”: es normal que se nos olvide algo, quedarnos en blanco, no tratar un tema… Pensamos en lo peor, en que nos va a ocurrir cualquier cosa cuando estemos exponiendo y luego nos damos cuenta que realmente no lo hicimos tan mal. Además intentar ser perfectos aumenta la ansiedad de manera importante.
  3. Una buena autoestima: refuerza los sentimientos positivos y expulsa los negativos. Usa tus virtudes y reafirmate en lo que eres ¡Todo va a salir bien!
  4. Relájate: Existen muchas formas de relajarse: respirar hondo, escuchar música, tumbarse e intentar no pensar… cada uno tiene que encontrar la que más le convenga para huir de los pensamientos negativos y liberarse un poco.
  5. Prepárate y práctica: el hecho de practicar la charla,  conocer a los públicos, trabajar en la organización y estructura de la presentación… ayuda mucho a romper con la ansiedad y el miedo.
  6. Empieza con energía: el inicio es el peor momento, una vez que se arranca los miedos y ansiedades tienden a ir desapareciendo. Un elevado tono de voz y una sonrisa, no dejarse llevar por el pánico cuando nos tiemble la voz, llevar muy preparada y ensayada la introducción y el establecimiento  de lazos de afinidad con la mirada de caras amigas entre el público nos ayudarán a superar los miedos y relajarnos.
  7. Felicitate cuando todo salga adecuadamente: conforme el miedo va desapareciendo, te sentirás mucho mejor, más relajado y seguro de ti mismo, tendrás más en cuenta otros factores de la presentación y todo saldrá fluidamente sin darte cuenta.

Ahora es tu turno, prepara tu presentación, ensayala y ¡a por ella!